Comienzo temporada 18-19

Ya estamos totalmente a punto de comenzar la nueva temporada. Como ireis viendo se aproximan muchas novedades y estamos como todos los años con esperanzas renovadas, con las ganas de superación que cada año ponemos en ello, con la ilusión de poder dar nuevas metas a las familias que conforman nuestra familia de JUDO ALCORCÓN CARLOS ARROYO, con las ganas de que nuestros judokas sean capaces de ver nuevos resultados. Sufriremos como siempre, algunas veces lo conseguiremos y otras no, pero no cesaremos en el intento. Esperanzas renovadas con nuevos acontecimiento y crecimiento del club y recientes incorporaciones que nos darán riqueza a todos, más personas de quien aprender.

Todos los que formamos la gran familia de este club estamos ya preparados para empezar y a los que pudieran entran ahora intentar contagiarles de la misma ilusión que tenemos año tras año.

Así que coger los judoguis, zapatillas, botella de agua, esparadrapos, etc y a empezar que os estamos ya esperando.




Beneficio del judo para los niños

El judo es una de las artes marciales preferidas de los niños. Desarrollan sus capacidades físicas y psíquicas y mejoran su estado de forma al mismo tiempo que aprenden valores tan importantes como el compañerismo o el respeto hacia los demás.

- Desarrollo de las habilidades motoras básicas. Una de las reglas más importantes a la hora de hacer judo es aprender a caer correctamente, evitará muchas lesiones durante las clases pero también fuera de ellas.

- Favorece el desarrollo del aparato motriz.

- Desarrollo de la fuerza, coordinación, velocidad, flexibilidad y equilibrio del niño.

- Aprender a conocerse a sí mismos y a dominar su cuerpo.

- Desarrollar su poder de autocontrol.

- Estimulación del pensamiento táctico. La rapidez del deporte obliga a los niños a tener que tomar decisiones rápidas y decisivas en las diferentes situaciones que le plantea su oponente o él plantea a su contrincante.

- A pesar de ser un deporte de contacto, transmite y enseña muchos valores a los niños: respeto, tolerancia, motivación, autoestima, educación, compañerismo, solidaridad, trabajo en equipo.

El judo desarrolla excelentemente la coordinación, la flexibilidad, el equilibrio y su práctica contribuye al desarrollo armonioso de todos los grupos musculares del organismo. Posibilita un mayor crecimiento óseo y un mejor fortalecimiento de las articulaciones, al mismo tiempo que las dota de resistencia del cuerpo frente a la fatiga y la enfermedad.

El judo ofrece al niño un formidable abanico de sensaciones y percepciones que le faculta la mejora de su adaptación.

A través de la relación que se crea con el compañero aprende a respetarlo, confiar en él, adaptarse, cooperar, ceder y resistir, aprender y enseñar, responsabilizarse de sus acciones y saber ponerse en el lugar de su compañero.

Respecto a él mismo, el niño aprende a:

  •  Perder el miedo al contacto físico.
  •  Conocer su propio cuerpo y aumentar sus cualidades físicas.
  •  Expresarse a través del propio cuerpo.
  •  Satisfacer la necesidad motriz instintiva.
  • Ganar confianza en sí mismo.
  •  Reducir la ansiedad a través del entrenamiento.
  •  Aumentar la concentración.
  •  Estimular la creatividad.
  •  Adaptarse a las reglas.
  •  Mejorar la tolerancia o la frustración.
  •  Mejorar la autoestima.
  •  Reconocer el esfuerzo como un valor.
  • Incrementar el autocontrol.

Por todo esto el judo es, desde el punto de vista psíquico, una excelente escuela para la atención, la concentración y la reflexión mental, desarrollando en grado sumo la noción de respeto hacia sí mismo y hacia los demás. Psíquicamente es una actividad óptima para los tímidos por la estrecha relación a la que da lugar, y para los agresivos, resultando ser una válvula de escape excelente.

A diferencia de otros deportes de combate, no desarrolla la agresividad sino que canaliza la combatividad.

EL JUDO HA SIDO RECONOCIDO POR LA UNESCO COMO DEPORTE IDEAL PARA NIÑOS Y ADOLESCENTES

 

 

Beneficios de la práctica del Judo (Sociedad Española de Cardiología)

Esta disciplina, enfocada como deporte para todos, pretende no tanto ensalzar el deporte de alta competición como animar al mayor número posible de personas a practicar con regularidad una actividad física o un deporte de tiempo libre. Para los más jóvenes, que representa el 70 por ciento de todos los practicantes, la iniciación al Judo, de carácter lúdico, es una forma de descubrir su cuerpo y de preparación a una verdadera práctica deportiva. De adolescentes su práctica será más técnica y de descubrimiento de los aspectos culturales. De adulto, el judoka podrá seguir la práctica tradicional, especie de deporte de equilibrio físico y mental o arte de vivir: el Judo es un deporte que equilibra psíquica y mentalmente. En la tercera edad, con la condición de establecer algunas precauciones elementales, podrán seguir el estudio del Judo a su ritmo, sustituyendo cada vez más la fuerza muscular por la armonía en el gesto.

 

El Judo es un deporte en el que se ve involucrado todo el cuerpo y cuya intensidad y demanda cardiovascular pueden ser modulados perfectamente por el deportista. Combina perfectamente la fuerza, la táctica de combate y la técnica, con lo que se produce un desarrollo integral de la persona. En él hay que combinar una buena preparación física tanto de tipo anaeróbico como aeróbico, ya que a las acciones explosivas y de gran velocidad hay que añadir una gran resistencia para aguantar la duración de un combate.

El Judo es un deporte que sigue una progresión en el aprendizaje de las técnicas que facilita su asimilación y evita accidentes. Lo primero que se enseña es a caer, y partir de allí comienza a realizarse el resto de las técnicas. Es necesario contar con el material deportivo adecuado: básicamente Kimono o Judogi, y la superficie sobre la que se practica: el Tatami. El Kimono está compuesto por una chaqueta y un pantalón, además del cinturón, que son de un tejido de algodón resistente para permitir los agarres, y el Tatami es una superficie que, sin ser demasiado blanda, impide que se produzcan daños en las caídas. Al ser un deporte que se practica descalzo, hay que ser muy escrupuloso en la higiene de los pies para evitar contagios y también cortes, por lo que se recomienda el uso de zapatillas para caminar siempre que se esté fuera del Tatami.